Skip to content

El ser humano para dummies

24 septiembre, 2015

Hace unos días, en un curso que estoy realizando, uno de los profesores nos propuso hablar de un artículo publicado a finales de agosto en El País. El título del artículo es “Más de la mitad de los estudios en psicología no se pueden repetir”, y partía del caso de Diederik Stapel para hablar de ciertas malas prácticas en el ámbito de la investigación.

Poco después de su defenestración, Stapel reconocía en una entrevista con el New York Times que la ambición estaba detrás de las investigaciones que lo habían convertido en una celebridad de su disciplina, la psicología social.

Atienda, por favor. Estamos intentando comprenderle.

Atienda, por favor. Estamos intentando comprenderle.

Sin embargo, la ambición puede no ser el único motivo por el que un científico intervenga en su investigación para obtener resultados que encajen con la visión de la realidad que estos servirán a reforzar.

Ningún científico o investigador inicia un trabajo de forma completamente arbitraria, sin tener una idea más o menos definida de adónde le va a llevar. Son esos objetivos los que ayudan a determinar la duración de los experimentos, la metodología adecuada e incluso a iniciar un proceso de comunicación que ayudará a conseguir la financiación requerida.

El grado de apriorismo variará enormemente, pero será mayor cuanto más establecido esté el paradigma científico o social que refuerza.

En el caso de Stapel, el investigador holandés no tuvo ningún reparo en publicar estudios en los que afirmaba, por ejemplo, que en un entorno caótico, desordenado, los individuos tienden a expresar actitudes basadas en prejuicios raciales o de clase. Así lo creía él, como lo creían probablemente la mayoría de los lectores que, al ver publicado un estudio así, se lanzaron a leerlo mientras desayunaban antes de ir al trabajo.

El paradigma que Stapel contribuía a sostener es que la desconfianza hacia el desfavorecido es una actitud de defensa, si no racional, sí razonable. Otros estudios igualmente fraudulentos, como el que vinculaba éxito e infidelidad o el que afirmaba que los anuncios de belleza hacen sentir feas a las mujeres, también servían para afianzar ideas socialmente aceptadas.

¿Qué tienen en común todas estas ideas, estos cimientos ocultos de algunos de los comportamientos sociales más consolidados y resistentes?

En mi opinión, lo que tienen en común las conclusiones de Stapel con las de otros investigadores en el ámbito de las ciencias sociales, es una esquematización de los comportamientos humanos y el apuntalamiento de un nuevo-viejo paradigma: la antigua aspiración de perfeccionar las ciencias de lo humano hasta hacer del individuo un objeto de estudio tan simple y transparente como la pluma que cae en el vacío.

En julio de este año, los medios generalistas se hacían eco de un estudio David Greenberg y Simon Baron-Cohen, investigadores de la Universidad de Cambridge que habían llegado a la conclusión de que la personalidad del individuo permitía adivinar fácilmente los gustos musicales.

Stapel afirmó haber realizado un estudio en el andén de una estación de tren. Según él, cuanto más desordenado y sucio estaba el andén, más expresaban comportamientos racistas los sujetos de estudio.

Stapel afirmó haber realizado un estudio en el andén de una estación de tren. Según él, cuanto más desordenado y sucio estaba el andén, más expresaban comportamientos racistas los sujetos de estudio.

Según dicho estudio, las personas somos o bien empatizadoras o bien sistemáticas: valores fácilmente representables como un solo bit de información en un sistema binario. Cada tipo de personalidad inclina al individuo hacia músicas más o menos estructuradas. Si se es empático, se escucha a Mozart o a John Coltrane, mientras que si se es sistemático, se puede escuchar heavy rock o punk.

Conste que no he leído el artículo completo de la investigación, donde se nos proporciona la información necesaria relativa a la metodología, elección de participantes y resultados. Pero no es discutir sus hallazgos, sino la idea que subyace en la motivación de la que parte una investigación así.

Si a nadie le parece suficiente refutación la reducción de la personalidad a un bit de información (siendo 1 la personalidad empática y 0 la sistemática), quizá baste con preguntarse cuánta gente conocemos de carácter profundamente sistemático que nunca elegiría voluntariamente pasar un minuto de su vida escuchando a los Sex Pistols o a Rancid.  

Como en el caso de Stapel, las herramientas y el método empleados por Greenberg y Baron-Cohen no son incidentales. Para obtener los datos necesarios, utilizaron una aplicación en la red social Facebook. La simplicidad de aplicaciones de este tipo no es un garante de la objetividad de los datos que aportan, sino un sesgo que inadvertidamente afecta a la misma naturaleza del estudio.

¿Por qué estamos dispuestos a aceptar conclusiones tan simples como las de Stapel o las de Greenberg y Baron-Cohen? Porque vivimos en una sociedad que tiende a recompensar toda legitimación con aires cientificistas de una visión estereotipada y conformista del ser humano.

El conformismo que reforzaban los estudios de Stapel era social: la gracia física de los modelos nos hace sentir mal, porque el mensaje de fondo es que también el cuerpo es otro producto en venta, que podemos adquirir. Lo que se cuestiona socialmente no es el mensaje, la relación entre cuerpo y comercio, entre belleza y poder, sino el hecho de que nadie quiere ser el cero de ese otro sistema binario que es el par guapo/feo.

El conformismo de otros estudios como el de Greenberg es la creencia de que la ciencia social está logrando grandes avances en la comprensión del individuo, ayudado por los avances en la computación.

Pero, ¿y si lo que está ocurriendo no es que estemos perfeccionando la ciencia de lo humano, sino que estamos simplificando progresivamente al sujeto de estudio? ¿Y si la ciencia está pareciéndonos únicamente que progresa porque estamos negando las especificidades de lo humano y lo social que hacen del ser humano un sujeto tan complicado e inaprensible?

¿Sistemático, analítico? Los Ramones son tu banda.

¿Sistemático, analítico? Los Ramones son tu banda.

Stapel reconoció su frustración con la amalgama de datos experimentales. De ese caos, era difícil obtener teorías informativas, comprobables, reproducibles. Quien ha trabajado en un laboratorio de física, sabe lo que valen las curvas de aproximación, y lo útiles que han sido para extraer elegantes leyes matemáticas que sustituyen y representan a la realidad. La aproximación es, de hecho, una forma legítima de labor científica.

Pero, ¿y si en lugar de estar aproximando la información a lo observado, estamos condicionando al ser humano para que sea este el que se pliegue a la información que queríamos obtener para reforzar un paradigma?

Mientras que estos llamativos estudios logran llegar a los medios generalistas, nada sabemos sobre los críticos. No hay un debate abierto y público sobre cuestiones que están en la esencia de estas y otras investigaciones, como por ejemplo si los avances de la computación están desdibujando relaciones conflictivas como la de causalidad, en beneficio de otras como la de correlación. Como ha demostrado el tan de moda campo del big data, las correlaciones son útiles. Por ejemplo, si queremos comprar un coche de segunda mano, sabemos que los de color amarillo suelen tener menos problemas mecánicos. Pero ¿de qué sirve la correlación cuando hablamos del ser humano?

¿Y si en lugar de tener cada vez mejores herramientas para comprender quiénes somos, estamos acomodándonos a una visión cada vez más simple y manejable del ser humano?

¿Y si todo el sistema de premio a los investigadores capaces de generar los titulares en la prensa generalista solo fuera una forma de reforzar el paradigma social que estamos construyendo inconscientemente?

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: